Amérique du Sud

Nasralá: Trump no quiere la guerra porque sabe que se extendería a toda la región

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por Sayyed Hassan Nasralá, secretario general de Hezbolá. En Al Manar en castellano

“En caso de guerra, la administración estadounidense y sus servicios
de inteligencia saben muy bien que ella no se limitaría a las fronteras
de Irán y se extendería a toda la región”, advirtió el secretario
general de Hezbolá, Sayyed Hassan Nasralá, en un discurso con motivo del
Día de Al Quds, excluyendo definitivamente la posibilidad de una guerra
de EEUU contra Irán de la que se ha hablado mucho en los medios
últimamente.

He aquí los principales puntos de su discurso:

Cuarenta
años han pasado desde el anuncio por parte del Imam Jomeini en 1979 de
la proclamación del Día de Al Quds y durante esta fase los enemigos de
Al Quds han esperado que esta jornada fuera olvidada para siempre. Pero,
con el transcurso de los años, el interés de los pueblos del mundo y de
la Ummah islámica por esta celebración ha aumentado a pesar de los
intentos desplegados para presentarla como un “día iraní” o darle un
tono confesional, como si fuera una jornada shií. Sin embargo, la
sinceridad del llamamiento a la Ummah ha sido más fuerte que todas estas
manipulaciones y la insistencia de aquellos que quieren liberar Al Quds
ha sido más fuerte hoy.

Hemos visto en Oriente Medio, Asia,
África y América Latina a pueblos de todas las tendencias celebrar este
día y continuarán haciéndolo en los años que seguirán. Esta jornada ha
cobrado más importancia con el paso de los años.

Hemos visto importantes manifestaciones que se han desarrollado en varias capitales y otras ciudades del mundo.

Las manifestaciones en Irán: un mensaje

Pero
debemos detenernos en las manifestaciones populares que tuvieron lugar
en Irán porque todo el mundo debería conocer el alcance real de la
situación.

He visto manifestaciones enormes en algunas ciudades iraníes.

Esto es un mensaje en sí mismo que está dirigido a varios protagonistas:

A
Trump, porque sigue repitiendo y argumentando que hay protestas en las
ciudades iraníes contra el poder y que Irán está a punto de colapsarse y
que los iraníes finalmente lo contactarán.

Es un mensaje para aquellos que apuestan por que este pueblo se canse y se debilite.

Estas
manifestaciones no celebran la victoria de la Revolución, ni defienden
el poder, sino que están dedicadas a Al Quds, un tema de política
exterior. Los manifestantes iraníes marcharon durante largas horas en
presencia de importantes dirigentes. Y en la ciudad santa de Qom vi un
gran número de ulemas y líderes religiosas que también participaron en
las marchas.

También es un mensaje a los gobiernos de la región y para aquellos que creen que Irán se colapsará.

Como
en el pasado, destacamos el alcance de las protestas en Yemen y el
discurso de alto nivel de los líderes yemeníes sobre la confrontación
contra EEUU, “Israel” y los saudíes. Previamente, impusieron sobre el
terreno su fuerza, cambiando la ecuación regional e influyendo en el
curso del conflicto en la región.

Ha habido manifestaciones en
otras áreas: en Palestina, Turquía, Siria, Afganistán, Ghana, Indonesia,
Omán, Argelia, Tanzania, Sierra Leona, Guinea, Senegal etc.

También
debemos detenernos en las protestas habidas en Bahrein, que tuvieron
lugar el viernes y el sábado con consignas hostiles al “acuerdo del
siglo” porque su primera fase se organizará en este país. Pero la
población ha dicho que lo que está sucediendo no tiene legitimidad y que
rechaza la sumisión de su régimen a los dictados de EEUU. El principal
desafío frente a Al Quds es el “acuerdo del siglo” o el acuerdo de
Trump. El eslogan unificado debe ser “no” a este acuerdo. Este es el
principal peligro que amenaza al pueblo palestino.

El acuerdo de la vergüenza es un crimen histórico

Nuestro deber es rechazar este acuerdo por razones de índole política, religiosa, nacional y humana.

Desde
cualquiera de estos criterios, es un trato basado en la injusticia y la
usurpación de derechos. Este es el trato de vergüenza y un crimen
histórico al que se debe combatir a toda costa.

El deber es claro. ¿Pero podemos enfrentarlo y abortarlo?

Sí … con certeza.

Hoy
la administración norteamericana y el gobierno de la entidad sionista y
algunos regímenes árabes están trabajando para ponerlo en práctica. Por
otro lado, hay un eje que goza de una base sólida entre la opinión
pública árabe, islámica y mundial. Y hay un enfrentamiento entre estas
dos fuerzas.

Es necesario armarse de esperanza y de la sagacidad
necesaria. No hablo solo de los libaneses, sino también de los sirios,
los iraquíes y los iraníes y aquellos que apoyan al pueblo palestino.

Debemos
tener la esperanza de que podemos realizar este objetivo e impedir que
este crimen histórico se realice. El proyecto de EEUU y el régimen
sionista tiene como punto central el reforzamiento del Estado de
“Israel” con vistas a normalizar su presencia en esta región y hacer que
se convierta en el eje de la vida política y económica en ella y
liquidar la causa palestina.

En este acuerdo, Al Quds y parte de
Cisjordania son entregadas a “Israel” y el derecho de los palestinos al
retorno queda excluido. Sin embargo, ellos se han equivocado en lo que
respecta al momento.

En la fase anterior, desde 2000 a 2011, hubo
un intento de liquidar la causa palestina, pero ella contemplaba al
menos dar unas migajas a los palestinos.

Después de la victoria de
la Resistencia en el Líbano, el desencadenamiento de la intifada en
Palestina y la aparición de un movimiento de resistencia allí, EEUU tomó
la iniciativa con la invasión de Afganistán e Iraq. Más tarde, amenazó a
Siria e Irán y buscó erradicar a los movimientos de resistencia.

Los
libaneses nunca olvidaremos las palabras de la secretaria de Estado de
EEUU, Condolezza Rice, durante la guerra de 2006 sobre el nuevo Oriente
Medio, que buscaba consolidar a “Israel” como un Estado por derecho
propio y acabar con la causa palestina.

Pero esto fracasó por completo.

Después
de 2011, frente a las revoluciones populares -esa es al menos nuestra
opinión sobre ellas a pesar de sus deficiencias, incluyendo la falta de
liderazgo y proyectos concretos- la administración pudo confiscar estas
revoluciones populares y desviarlas de su objetivos iniciales.

Ellos
intentaron aprovechar las convulsiones que azotaron nuestras sociedades
y los momentos de debilidad para imponer este “acuerdo del siglo”.
Creyeron que, con la llegada al poder de Trump, junto con las amenazas y
campañas de dramatización, todos se agotarían: los pueblos, los
ejércitos y los regímenes, y que se olvidarían de Palestina y Al Quds.

Este
es el entorno estratégico que Trump, Netanyahu y sus secuaces árabes
han asumido para eliminar la causa palestina y relanzar su campaña de
hostilidad contra la República Islámica de Irán.

Sin embargo, este
diagnóstico estadounidense e israelí y de los regímenes árabes
sometidos a ellos está completamente equivocado. No entienden la
historia y no conocen a los pueblos de la región, ni sus valores y
principios.

El Eje de la Resistencia, más fuerte que nunca

En
una pequeña presentación sobre el Eje de la Resistencia, basada en
hechos concretos sin exageración, puedo decir que es ahora mucho más
fuerte que en el pasado, en contra de lo que algunos afirman.

La
prueba es que en Gaza, la resistencia palestina es mucho más poderosa de
lo que era en la década de 1970 en el Líbano, cuando alcanzó su punto
máximo. Lo máximo que pudo lograr entonces fueron operaciones
fronterizas o infiltraciones y operaciones internas a través de células
internas; y solo poseía Katiushas.

Tel Aviv, Ashkelon y otras ciudades están ahora al alcance de los misiles palestinos.

La
resistencia continúa evolucionando … y ha encontrado una nueva arma, el
dron, como el que atacó recientemente en Arabia Saudí.

Y también
hay decenas de miles de combatientes en Gaza que pueden, en caso de
guerra, controlar grandes áreas. Algunos líderes palestinos incluso han
dicho que se están acercando la ecuación de Tel Aviv contra Gaza.

En
el Líbano, no hay necesidad de explicar que el país no había tenido
desde 1948 una resistencia que se enfrente a “Israel” con las
capacidades, el poder y los efectivos humanos de que dispone hoy.

“Israel”
conoce a esta resistencia y todos los días los funcionarios israelíes
hablan de ella y afirman que “Israel” está a la defensiva.

Siria,
por su parte, ha derrotado y superado lo planeado en su contra. Quienes
querían destruirla, y luego al Líbano, Iraq e Irán, con la ayuda de
“Israel”, se han derrumbado y están desapareciendo, como sucedió con el
Daesh y ahora con los restos del Frente al Nusra. Incluso los líderes de
la oposición siria, que querían hacer la paz con “Israel” y se
comprometieron a renunciar al Golán, ahora están acorralados en sus
hoteles y ya no vemos sus caras aburridas en las pantallas de
televisión. Siria hoy está recuperando su fuerza.

En Iraq, después
de 2011 y la retirada estadounidense de este país, todos los intentos
de recuperar su control fracasaron por completo … el apoyo otorgado al
Daesh para justificar el retorno de las fuerzas norteamericanas ahora ha
quedado al descubierto.

Hoy, Iraq está, tanto en el plano oficial
como en el popular, en una posición muy diferente en lo que respecta al
tema palestino.

En Yemen, hay una creciente fuerza popular y
militar inédita. Derrotó a las fuerzas enviadas por el régimen saudí con
la contribución de las armas estadounidenses, francesas y británicas, y
dicho régimen no ha logrado imponer su dictado al pueblo yemení.

¿Por qué estas cumbres en Arabia?

En
este sentido, uno puede preguntarse por qué este aumento de cumbres en
Arabia Saudí en nuestros días: la cumbre de la Liga Árabe, la
Conferencia Islámica y la de los países del Golfo Pérsico.

Eso significa una petición de ayuda. Es un grito de ayuda.

Porque
los drones del Ejército yemení y los Comités Populares han podido
cruzar todas las barreras tecnológicas disponibles en Arabia para atacar
sus objetivos petrolíferos con precisión.

Trump no ha podido protegerlos ni tampoco todo el arsenal estadounidense y europeo que adquirieron.

Es un grito de ayuda frente a los heroicos yemeníes, cuya fuerza sigue creciendo.

Quisiera
decirles a los que denunciaron la campaña de los drones que harían
mejor en revisar sus posiciones a la luz de los criterios morales,
humanitarios y religiosos: mientras callaban ante los delitos cometidos
contra todo un pueblo, contra sus mujeres y sus niños, están compitiendo
entre ustedes para denunciar los ataques dirigidos a las estaciones
petrolíferas de un país agresor.

Estas condenas y cumbres nunca
protegerán a los tiranos, porque Dios sostiene a los pueblos que luchan,
que son sinceros en su fe y están listos para realizar todos los
sacrificios que sean necesarios. Yemen es una parte importante del Eje
de la Resistencia y, a pesar de todas las masacres realizadas contra su
población, vemos cómo continúa manifestándose y apoyando al pueblo
palestino y la causa de Al Quds.

El hecho de que los pueblos en nuestra región expresen su rechazo a este acuerdo es también una fortaleza importante.

Irán, una verdadera potencia y no Arabia

Uno
de nuestros activos más importantes es Irán, que es una verdadera
fuerza regional, si no la más importante, porque es autosuficiente. Irán
resistió ocho años de guerra apoyada por todas las potencias del mundo.

Algunos argumentan que Arabia Saudí es la fuerza regional más importante.

Veamos
lo que dice su mejor aliado, Trump: él afirmó que sin la protección que
EEUU le brinda, el régimen saudí se derrumbaría como un castillo de
arena.

Estos países no tienen una fuerza independiente. Dependen
totalmente del apoyo proporcionado por las bases norteamericanas y los
servicios de inteligencia de EEUU, como la CIA.

Irán, por su parte, es un verdadero estado en ascenso.

Nunca
ha sido tan poderosa la Resistencia en el Líbano, Palestina, Yemen,
Iraq y Siria. Estos países saldrán de sus pruebas mucho más poderosos.

La
situación es diferente en el otro eje. Hablemos de “Israel” a la
cabeza. No puedo decir que sea débil, especialmente porque tiene un gran
ejército. Sin embargo, muestra señales de debilidad como nunca antes.
Sus propios líderes militares dicen que “Israel” ya no puede ganar una
batalla, que está sufriendo una regresión en su fuerza de disuasión,
como sucede, por ejemplo, frente al Líbano. Se afirma que su fuerza
terrestre está más debilitada que nunca y que su frente interno está
también más al descubierto que nunca.

La entidad sionista ahora
teme los misiles de Gaza, Líbano y Siria y sigue afirmando que hay
misiles en Iraq, sin olvidar los misiles de Yemen.

En la cumbre
del poder árabe, la lucha siempre se había detenido en sus fronteras,
mientras que hoy en día su frente interno está más descubierto que nunca
antes frente a nuestros misiles.

Además, “Israel” tiene sus
propios problemas políticos internos que se están complicando cada vez
más. Por ejemplo, aún no ha podido formar un gobierno después de las
últimas elecciones parlamentarias y su Parlamento se ha disuelto. Sufre
la falta de liderazgo y más que nunca necesita urgentemente el apoyo de
EEUU. Uno de los propósitos declarados de la presencia de bases
estadounidenses en la región es proteger a “Israel”.

¿Desde cuándo en su historia, “Israel” había necesitado este apoyo?

Trump no quiere la guerra

Trump
está librando una guerra psicológica en todo el mundo porque EEUU ya no
es lo que era. Allí donde envió sus ejércitos fueron derrotados, ya se
trate de Iraq o Afganistán y, en el pasado, de Líbano o Somalia,

Mostradme dónde ellos pudieron lograr sus objetivos.

Y
luego estudiad la situación interna en EEUU. El Imam Jamenei dijo en un
informe sobre ese país que 40 millones de estadounidenses viven bajo el
umbral de la pobreza.

Si los precios del petróleo se disparan, Trump será juzgado ante el Congreso de EEUU.

Aunque
EEUU lidera las confrontaciones en varios rincones del mundo no
traspasa el umbral de la guerra por razones puramente financieras, que
son esenciales.

Es por esto que la estrategia de Trump se basa
esencialmente en sanciones. Durante su campaña electoral, Trump fue muy
crítico con sus predecesores por liderar guerras en la región a expensas
de los intereses de EEUU, que el país pagó caro con sus propias arcas.

Incluso
sus secuaces en la región están preocupados. Ya no pueden apostar por
los terroristas takfiris. Los regímenes ya no pueden protegerse a sí
mismos, como en el caso de los saudíes en Yemen. Algunos países están
preocupados, como Jordania, que teme por su futuro y convertirse en un
estado alternativo para los palestinos.

Incluso Egipto está
preocupado por el “acuerdo del siglo” porque no sabe cuál será su
estatus regional, porque obviamente, este acuerdo se basa en el trío
EEUU, “Israel” y Arabia Saudí.

En el mundo árabe e islámico los
países están preocupados por su situación interna. Siempre trato de
tener una visión de conjunto de un tema. Creo así que esto podría ser
positivo, porque si no lo estuvieran, estarían del lado de EEUU y no de
los palestinos.

Quiero recordar las palabras del Líder Supremo, Imam Jamenei, que conoce bien la situación. Él cree que no habrá guerra.

¿Por qué? Según nuestro análisis, debido al poder de Irán. Si hubiera sido débil, la guerra habría estallado hace mucho tiempo.

La
República Islámica de Irán es fuerte gracias a su gente, sus fuerzas
militares, sus líderes y responsables, gracias a sus sabios islámicos y
porque también depende totalmente de Dios y tiene plena confianza en Él.

Trump no quiere la guerra porque se enfrentaría a una guerra real. Esta es la primera razón.

Una guerra estadounidense se extendería a toda la región

La
segunda razón es que Trump, su administración y sus servicios de
inteligencia saben muy bien que la guerra contra Irán no se limitaría a
sus fronteras. Saben que toda la región se vería incendiada y que todas
sus fuerzas e intereses serían amenazados y destruidos, y los que han
conspirado también pagarían el precio, a la cabeza de los cuales
estarían “Israel” y los Al Saúd.

Si la región se incendia, Trump
sabe que el precio del barril de petróleo superará los 300 dólares y
perderá las próximas elecciones.

EEUU debe tener en cuenta todos estos datos.

Los
infelices que quisieran creer que Trump vendrá a apoyar sus odios
deberían saber que eso no entra en sus planes. Sois vosotros los que
trabajáis para él, cediéndole vuestros miles de millones y vuestro
petróleo.

Por otro lado, supongamos que EEUU quisiera iniciar una
guerra y que lograra derrotar a Irán, ¿cómo extraería entonces sus miles
de millones de dólares a los regímenes del Golfo Pérsico? Los
estadounidenses aprovechan al máximo esta situación.

No tienen
ningún interés en que los países del Golfo Pérsico se lleven bien con
Irán para poder ordeñarlos mejor. En ese caso, no tendrían ninguna razón
para vender sus armas, aviones, tanques y más.

Creer lo contrario es una gran tontería.

La prioridad de Trump es la guerra económica, como en Venezuela, China y Corea del Norte.

Él mismo dice que no quiere una guerra militar sino solo económica, porque causaría pérdidas financieras y humanas.

Hemos visto cómo el número de soldados que quería enviar ha disminuido de varios miles a unos cientos.

Básicamente,
a Trump le gustaría salir de la región. Quería hacerlo en Siria, pero
sus servicios de inteligencia y sus próximos le aconsejaron que no lo
hiciera por temor a que Irán se fortaleciera

Cumbres árabes a falta de una guerra norteamericana

La
otra señal de que este eje se encuentra en una fase crítica es la
propia celebración de cumbres, incluida la reciente cumbre árabe.
Obviamente, se organizó a toda prisa. A la luz de sus conclusiones
finales, destacan dos cosas.

La primera me lleva a recordar los
primeros días de la guerra contra Yemen, cuando el Líder Supremo Imam
Jamenei dijo que los jóvenes yemeníes darían una buena lección a los Al
Saúd y los estadounidenses

Lo que sucedió en Yanbu (ataque con
drones yemeníes contra las estaciones de bombeo de petróleo saudíes) es
un gran fiasco militar para los saudíes y una gran hazaña para los
hermanos yemeníes.

En las conclusiones del comunicado final
publicado en la cumbre árabe, encontramos que en diez de ellas solo se
habla de los huzíes e iraníes.

El régimen saudí ahora sabe muy bien que no habrá guerra en la región y que ha gastado sus miles de millones para nada.

Los
Al Saúd no puede iniciar una guerra contra Irán. La gente se burla de
ellos en las redes sociales al decirles que están indefensos contra los
yemeníes, que no tienen unas grandes fuerzas armadas, y que serían
totalmente derrotados por el Ejército iraní y sus diferentes fuerzas.

Sus
cálculos basados en la incitación de Trump a la guerra resultaron
inútiles. Por eso organizaron estas cumbres para suplicar ayuda.

Lanzan estos llamamientos después de desgarrar el mundo árabe e islámico y debilitarlo al difundir su ideología takfiri.

Con
respecto a esta cumbre reciente, ella fue una petición de ayuda de los
saudíes. Es una solicitud de ayuda por su fracaso en Yemen. Sus cálculos
se han venido abajo y están ahora presos de la confusión.

Y luego
vemos que solo al final de su comunicado en la cumbre árabe que se
habla de la causa palestina, en dos pequeñas líneas, incluso una línea y
media y no más.

La posición de la delegación libanesa en la cumbre es condenable

Precisamente en relación con la cumbre árabe, es nuestro deber saludar la valiente y excelente posición de Iraq y su presidente.

En
esta cumbre y en vista de los reveses que sufren y la explotación que
EEUU hace de ellos, los saudíes habrían hecho mejor en adoptar un
lenguaje de reconciliación hacia Irán, cuyos líderes aseguran que están
dispuestos a reconciliarse o incluso concluir acuerdos de no agresión
con esos países árabes.

En cuanto a la posición de la delegación
libanesa en la cumbre, no estuvo en línea con la declaración
ministerial. Ella podría haber adoptado al menos una posición que
promoviera la neutralidad. Su postura debe ser condenada porque no
representa la posición del conjunto de los partidos libaneses.

La
Corriente del Futuro tiene todo el derecho de anunciar su inefable apoyo
a las conclusiones de la cumbre de Meca. Pero eso no es de aplicación
para la delegación estatal del Líbano. Es inaceptable teniendo en cuenta
la posición del gobierno libanés, que debe permanecer neutral en los
asuntos regionales.

Sobre la delimitación de las fronteras

El
último punto de mi discurso es sobre la demarcación de las fronteras.
En tanto que Resistencia, como he dicho en repetidas ocasiones, estamos
detrás del Estado. Es una posición que no tiene nada de adulación.
Tenemos plena confianza en que los líderes libaneses tratan de hacer
valer los derechos del Líbano en su suelo, su agua, sus fronteras, sus
recursos naturales y los hidrocarburos.

EEUU que conoce muy bien
como explotar estas situaciones es consciente de que el Líbano necesita
préstamos para la exploración y explotación de sus recursos.

Explotan
las negociaciones sobre la demarcación de fronteras en favor de los
intereses puramente israelíes. Así, por ejemplo, plantean la cuestión de
los misiles de alta precisión de Hezbolá, cuya existencia hemos
abiertamente revelado en más de una ocasión.

Hace más de 3 años
que los embajadores de países amigos y enemigos vinieron a advertirnos
que “Israel” no iba a tolerar nuestra tenencia de misiles de alta
precisión.

Con el tiempo, llegaron a decirnos que teníamos plantas
de fabricación de estos misiles de alta precisión y que “Israel” no las
toleraría tampoco y que las iba a bombardear.

Hemos ocultado estas advertencias al público. Pero lo que sucedió esta semana nos lleva a revelarlas abiertamente.

Y al mismo tiempo me gustaría ofrecer las respuestas que los estadounidenses y los israelíes deben escuchar en esta ocasión.

En primer lugar, quiero señalar que en Hezbolá no mentimos. A veces podemos ofrecer verdades a medias, pero no mentimos.

En
lo que se refiere a los misiles de alta precisión, cuya presencia ya
hemos revelado, asegurando que pueden alcanzar cualquier objetivo
deseado en la entidad sionista, en este día de conmemoración de los 40
años del Día de Al Quds deseo confirmar que nosotros, en el Líbano,
tenemos tales misiles y en cantidad suficiente para poder cambiar las
ecuaciones en Oriente Medio.

Esto no es una novedad en sí misma. Hablamos de ello durante la celebración de Ashura del año pasado.

Cuando
quisieron asustarnos diciendo que “Israel” no podía admitir su
presencia y que los atacaría, les dijimos que en caso de ataques contra
estos misiles, nosotros en Hezbolá responderíamos de manera inmediata y
con fuerza.

Esto se ha dicho durante tres años y veis que no han
bombardeado nada. Por otro lado, los israelíes se quejaron ante las
Naciones Unidas.

No nos han bombardeado porque somos poderosos y saben que vamos a responderles en la misma medida o incluso el doble.

Construiremos fábricas de misiles si…

Ahora
se nos dice que tenemos fábricas para fabricar estos misiles: un
responsable libanés vino a decirme que EEUU se quejó de que tenemos
estas fábricas y le dije que no tenemos ninguna. Lo repito de nuevo este
día, como lo he hecho varias veces a distintos funcionarios libaneses.

En
el contexto de estos comentarios, entendemos que existe un conjunto de
amenazas norteamericanas para que resolvamos este caso y eliminemos
estas instalaciones.

¿Con quién creéis que habláis? Nosotros en Hezbolá somos más sinceros que EEUU y sus secuaces.

Yo
particularmente no creo que haya que discutir este tema con EEUU. Si
tenemos o no estas fábricas no es de su incumbencia. Es nuestro derecho
el poseer todas las armas que necesitemos para defender nuestro país,
incluyendo el derecho a fabricarlas.

EEUU no tiene el derecho de
discutir este tema con nosotros, mientras que al mismo tiempo “Israel”
puede disponer de todo tipo de armamentos que desee, incluidas armas
nucleares. Tenemos el derecho de adquirir y fabricar las armas que
necesitemos.

Sin embargo, si EEUU está inmiscuyéndose en este
tema, les digo francamente: sí, tenemos todas las capacidades para
fabricar estos misiles y, en caso necesario, tomaremos la decisión de
hacerlo y construiremos fábricas de armas en el Líbano.

Podemos hacerlo y vender misiles de alta precisión a otros países al mismo tiempo para apoyar el presupuesto libanés.

Le
pido al Sr. Satterfield que sea sabio y haga su trabajo correctamente.
Sabemos cómo funciona EEUU. Es mejor que deje ese tema porque las
amenazas contra nosotros son inútiles.

En este día en que
celebramos el 40º aniversario del Día de Al Quds, sabed que nuestro eje
es fuerte, a pesar de los sacrificios. Gracias a ellos, saldremos más
fortalecidos y más poderosos. Sabed que podemos abortar el “acuerdo del
siglo”. Basta con que los palestinos permanezcan unánimes en esta
cuestión y nadie podrá imponerles nada. Lo mismo sucede con el pueblo
sirio. Si se niega a entregar el Golán, ellos (los estadounidenses) no
podrán hacer nada.

Independientemente de lo que hagan, mientras
continuemos comprometidos con nuestros derechos, estemos totalmente
dedicados a Dios y tengamos plena confianza en nuestra gente y nuestras
capacidades, el futuro pertenecerá a Al Quds y no a Trump y compañía.

As Salamu Alaikum

QNavy

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